¿Qué es el interés legítimo?

El Interés Legítimo: SCJN resolución C.T. 111/2013

 

La figura del interés legítimo fue recientemente incluida en el juicio de amparo, su incorporación forma parte de las reformas constitucionales de 2011 que han contribuido a la configuración del nuevo paradigma social y jurídico que empezamos a vivir en México, en función del cual, la garantía plena de los Derechos Humanos de todas las personas, es o debería ser, la tarea prioritaria de las autoridades y la población en general.

El fin último de ésta institución jurídica es brindar una mayor protección a los particulares frente al comportamiento ilegal de las autoridades, mediante la ampliación del espectro de intereses, prerrogativas y derechos que pueden ser tutelados por la acción de los Tribunales.

El interés jurídico y el interés legítimo.

Un interés es todo aquello que nos resulta útil para satisfacer una necesidad determinada. Cuando iniciamos un proceso judicial, en realidad estamos reclamando la satisfacción de un interés, es decir, de algo que nos es provechoso, ya sea desde el punto de vista económico, profesional, familiar o de cualquier otro.

En el Sistema jurídico mexicano cabe destacar dos clases de intereses, el jurídico y el legítimo, ambos se relacionan con el derecho de acceso a la impartición de justicia, pero cada uno tutela una esfera de intereses distinta.

Es generalmente aceptado concebir al interés jurídico como una figura procesal que tutela solamente derechos subjetivos, es decir, una relación entre sujetos individualizados en la que uno de ellos tiene la facultad de exigirle al otro, el cumplimiento de una prestación determinada, como en un contrato de compraventa. La mayoría de las relaciones jurídicas son bilaterales, esto significa que ambas partes se obligan a dar, hacer o no hacer algo, por lo que la potestad de exigir la satisfacción de una prestación corresponde a ambas partes.

Ej. Cuando entablamos un juicio en contra de nuestro arrendatario, para obligarlo a pagar las pensiones adeudadas y desocupar el inmueble arrendado; en éste caso se configura el interés jurídico porque existen dos sujetos plenamente identificados, arrendador y arrendatario, que se encuentran en una relación jurídica, en virtud de la cual pueden exigirse el mutuo cumplimiento de ciertas      prestaciones.

Por otra parte, aún y cuando el concepto es muy amplio, se puede decir que existe interés legítimo cuando la pretensión de una persona o colectividad es coincidente con un interés general que se encuentra plasmado en una norma jurídica, y dicha pretensión es lesionada o desatendida por la autoridad en el desarrollo de sus actividades.

Ej. Cuando solicitamos judicialmente la revocación del permiso concedido a una           empresa para construir y operar una gasolinera dentro de la zona habitacional en la que           residimos; en éste caso, el interés legítimo nace de la inobservancia de las leyes en materia de desarrollo urbano y salud pública por parte de la autoridad, y de la muy posible afectación que podrían sufrir en su salud y seguridad, todas las personas que residen en el conjunto habitacional.

Generalmente, el interés legítimo sirve para regular los actos y, en especial, las omisiones de la autoridad administrativa, que siendo contrarias al orden jurídico, impliquen un perjuicio a cierto o ciertos sujetos en cualquiera de sus intereses (Claude; 2012; p. 251).

El espectro de intereses y situaciones jurídicas protegidas por la figura del interés legítimo es más amplia que la tutelada por la del interés jurídico. De ahí deviene la importancia de analizar y concebir a ésta figura como un medio de tutela judicial efectivo de todas las necesidades e intereses legalmente reconocidos en favor de los gobernados, cuando estos sean afectados por el comportamiento irregular de las autoridades.

Bases o requisitos para que se configure el Interés Legítimo: SCJN.

El cinco de junio de dos mil catorce, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió la contradicción de tesis 111/2013, sustentada entre las Salas que integran éste Máximo Tribunal precisamente en torno a la institución procesal del interés legítimo para efectos de la procedencia del juicio de amparo.

En la sentencia y el criterio jurisprudencial derivados de ésta contradicción de tesis (IUS 2007921), se exponen básicamente dos cosas: qué entiende la Suprema Corte de Justicia de la Nación por interés legítimo y cuáles son las bases o requisitos mínimos para su configuración en el juicio de amparo.

A continuación se realiza una descripción de estas bases o requisitos mínimos establecidos por la SCJN.

  1. Sujetos. Esta figura tutela intereses individuales, colectivos y difusos, de modo que un sujeto en lo personal, o toda una colectividad, podrán comparecer en juicio a reclamar su satisfacción.
  2. Vínculo. Que exista una relación entre el comportamiento de una autoridad que afecta una esfera jurídica y el titular de la misma que comparece a juicio a reclamar las lesiones causadas.
  3. Esfera Jurídica. Deberá existir una afectación en la esfera jurídica del quejoso, entendida ésta en un sentido amplio. Esto quiere decir que se puede reclamar la incidencia sobre intereses de la más variada naturaleza, ya sea económica, profesional, familiar, ambiental, cultural, de salud pública o cualquier otra.
  4. Afectación Real. El perjuicio causado por el acto o ley reclamados, debe ser actual o inminente, y no una mera posibilidad.
  5. Relevancia. El derecho, interés o prerrogativa afectada debe estar reconocida en la ley, sin necesidad de que constituya un derecho subjetivo, como si lo exige el interés jurídico.
  6. Beneficio Directo. Sólo puede configurarse el interés legítimo cuando la concesión del amparo represente un beneficio inmediato en los intereses o derechos de la persona que lo promueve; de otra forma estaríamos en presencia de un interés simple, que no goza de tutela jurisdiccional.
  7. Constatación. La sola afirmación sobre la existencia de un interés legítimo no bastará para su actualización sino que en cada caso, el órgano jurisdiccional que conozca del juicio de amparo, tendrá la obligación de constatar si efectivamente se ha configurado ésta clase de interés.

Con ésta resolución, la Corte ha definido la manera de tutelar vía juicio de amparo, una esfera más amplia de intereses fundamentales, que a pesar de su legitimidad, no alcanzaban a ser protegidos por la figura del interés jurídico en el juicio de amparo.

Jean Claude Tron (2012; p.266) nos da algunos ejemplos de situaciones en las que se configura un interés legítimo tutelable:

  1. Un grupo de vecinos reclama la disminución en el valor de sus bienes causada por la contaminación ambiental que la autoridad administrativa tenía la obligación de impedir.
  2. Cuando los consumidores son afectados por la publicidad engañosa de un producto o servicio, que las autoridades administrativas deben impedir.
  3. Un grupo de empresarios afectados por una mala política pública en materia económica, de desarrollo, seguridad, o cualquier otra, que causan daños o impiden obtener beneficios que se conseguirían si la Administración actuara legítima u oportunamente.
  4. Usuarios de servicios públicos, afectados por mala gestión o mantenimiento de redes que tiene a su cargo la Administración.
  5. Empresas inconformes con reglas de la Administración que permiten, al margen de la ley, que surjan competidores en ciertos mercados y actividades, sin atender normativas de su actuación.

Entonces, vale la pena valorar el comportamiento de toda autoridad a la luz del criterio recientemente asentado por la SCJN en materia de interés legítimo, y preguntarnos ¿qué deberes (normas y principios jurídicos) está ignorando la autoridad en el desarrollo de sus actividades y cómo perjudica esto a mis intereses?, a efecto de iniciar el camino hacia la plena satisfacción o reparación de los daños causados sobre los mismos.

Para mayor información consulte a su asesor jurídico.

gerardo@tandemlegal.mx

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TRON, Jean Claude. ¿Qué hay del interés legítimo? (Primera Parte). Revista del Instituto de la Judicatura Federal [en línea]. 2012, nº 33. [fecha de consulta: 12 de febrero de 2014]. Disponible en: <http://www.ijf.cjf.gob.mx/publicaciones/revista/33/12%20TRON.pdf>.